Tenía 16 años cuando en una reunión familiar mi padre como era costumbre empezó la trifulca, empezó a gritarle a mamá y a mi hermana María, yo estaba dormida pero los gritos me despertaron así que baje a la cochera a ver que sucedía, entonces mi hermano Antonio salto desde el segundo piso de la casa para tratar de calmar a papá, el no entendía razones y la pelea no paraba, mi padre ahogado de borracho insistía en querer golpear a alguien sin importarle quien fuera, mi madre sentenció que si no paraba tendría que llamar a la patrulla para que se lo llevaran, él hizo caso omiso ya que siempre se le amenazaba con eso, pero esta vez mi madre me pidió fuera al teléfono público de la esquina y llamara al 066 que era el número de emergencias, yo temblorosa y con dolor en el estómago por miedo lo hice. Me contestó una señorita preguntando cual era mi emergencia, respondí que mi padre estaba borracho y quería golpearnos a todos en casa, la mujer muy amable pidió me tranquilizara, le dí la dirección de la casa y colgué llorando por todo lo que pasaba, regresé rápidamente para tratar de calmar al ogro, la realidad era que no quería regresar. Pasaron 15 minutos más de angustia entre gritos y empujones, por fin ví a lo lejos la luz de la torreta y al fin reinó la calma, los policías se bajaron del vehículo y se acercaron a nosotros, preguntaron qué pasaba y mamá les explicó los hechos, tomaron a papá lo recargaron en la patrulla y le colocaron las esposas, papá no se resistió, le preguntaron a mamá si quería que se lo llevarán que solo sería una noche, ella estaba dudosa no se decidía así que me miró y pidió frente a todos que decidiera, ya que yo había hecho la llamada. ¿¡Dios porque yo!?, una decisión así no debería de tomarla una adolescente, yo veía a mamá con desconcierto y pidiendo el silencio no me hiciera eso pero no hubo respuesta, y dije: llévenselo. Subieron a papá a la patrulla. Cuando se puso en movimiento papá ‘ grito mañana me las pagan. Todos callados nos fuimos a acostar, el resto de la noche pensé en irme de casa no quería estar cuando regresara, tenía miedo de lo que pudiera hacerme, temprano empaque unas pocas cosas y le dije a mi hermana María que me llevara a vivir con ella y aceptó me despedí de mamá, espere que me dijera que no era necesario que me fuera, que ella me cuidaría pero nuevamente no encontré respuesta alguna. Así que con un nudo en la garganta abandoné mi hogar. Después de algún tiempo mis padres se separaron, mamá super deprimida y yo sintiéndome culpable de la ruptura…regrese a casa.
Ya antes había comentado cuanto me gustan los doctores… Ahora es casado así que le llamaré… Roberto. Tenía el trabajo de cocinera en un asilo de ancianos en el cual dure 3 años los 2 primeros pasaron sin pena ni gloria, un dia nos comunicaron que el doctor de cabecera enfermo y murió. Así que contrataron a un joven doctor que haría sus practicas con los ancianitos. Yo tenía el horario de 9 a 4 El de 5 a 7 imposible coincidir. Paso un mes y las enfermeras no paraban de decir que era muy guapo, pero nunca me emocionó el caso. Hasta que un día tuve el más estúpido accidente… Resbale con unos vasos de vidrio entre mis manos lógicamente terminé necesitando suturas… Decidí ir a mi casa y cuando viera el coche del doctor llegar le pediría ayuda con eso, para mi mala suerte llego tarde Toque a la puerta y salió a abrir. Me presente… Hola doctor mi nombre es Valentina y trabajo aquí, En la cocina. ¡OK mucho gusto Vale! ¿Como estas, en que puedo ayudarte? Explique lo sucedido y después de revisar mis heridas me pidió lo esperara unos segundos iría a comprar hilo para sutura ya que en ese momento no lo llevaba con el, subió al carro y preguntó si quería ir a acompañarlo, yo estaba en pijama y con pantuflas ya que mi casa estaba justo frente al asilo así que me negué y le dije que lo esperaría. Llego a los 15 minutos… Cuando regreso empecé a notar algunos detalles… Una linda sonrisa, vestía bien,olia riquisimo, tenía manos muy pulcras y muy bien cuidadas(una de las cosas que mas me gustan en los hombres), pero lo que más me llamó la atención francamente fueron sus nalgas las tenía tan bonitas y redonditas XD
para cuando llegamos a él consultorio mis manos sudaban no se si por el miedo a la sutura o por todo lo antes mencionado. Curó mis heridas, Fue tan amable y lo hizo con mucho cuidado mientras yo casi lloraba, siempre e sido susceptible cuando voy a consultas de cualquier tipo…
¿Me pregunto si será normal?
Regrese a casa pensando en el… Por la noche soñé cosas sucias muy sucias.
A la semana me tocaría volver para que revisara mis heridas y ver si podíamos retirar las puntadas,
yo esperaba ansiosa.
Ese día llego a las 9:00 a.m. yo estaba en la cocina,
una de mis compañeras entró y me pidió que preparará un café para el doctor, le pedí que me dejara llevárselo, acepto.
Entre al consultorio… ¿Buen día doctor y ese milagro que esta aquí a esta hora? Me contestó que en adelante variaría su hora de llegada, Preguntó cómo seguían mis heridas Le mostré y retiro los puntos. Agradecida pregunte si le debía algo por todo lo que había hecho, el sonriendo me dijo… No inventes… Somos compañeros de trabajo así que no es nada. Le regrese una cálida sonrisa y me retire. Algo había cambiado… Despertaba muy temprano con muchas ganas de ir al trabajo y ahora el iba a la cocina a pedir su café y cuando no lo hacía yo se lo llevaba, recuerdo que de vez en cuando le llevaba chocolates y cuando no coincidíamos se los dejaba en el refrigerador y un recado con alguna enfermera. En juntas del trabajo no parábamos de coquetear disimuladamente ya que el tenía novia. A veces se quedaba a comer con nosotras y siempre moríamos de risa con sus ocurrencias. Me enamore de él rápidamente se convirtió en un amor de esos platónicos, total pasaban los días y yo más le quería, aun sin un beso o caricias el simple hecho de verlo y platicar algunas veces, me ponía feliz hasta que todos nos enteramos que se casaba porque había embarazado a la novia, fue muy rápido todo… En menos de 4 meses ya se había casado, ¿Cambiaron las cosas? Si, claro, pero quedaba ahí una chispita. En su cumpleaños le regale una botella de whisky pero tengo que contar el contexto unos dias antes de su cumpleaños
Maribel(enfermera en el asilo y su ayudante platicaban con el doctor le preguntaron que esperaba de regalo de cumpleaños el contestó que no sabia pero que no esperaba mucho de sus compañeros de trabajo en tono gracioso, maribel
Comento… Seguro valentina si le hara un buen regalo, valentina es una maldita tacaña seguro me regala un chocolate!
Cuando me lo dijeron reimos, pero en el fondo me asegure de comprarle algo maribel fue la encargada de comprarme, el whisky ya que su padre vendia alcohol. Claro que fue despues de regañarme porque gastaria mas de la mitad de mi sueldo en el regalito.
Llego el dia, fuimos todas a felicitar al doctor, yo no llevaba nada, espere a que no hubiera nadie.
Cuando por fin se quedo solo. Lleve la botella que estaba adornada con un bello moño azul y la puse sobre su escritorio junto a la botella pegue un post it que decia… Espero que la pasas bien hoy y siempre, con cariño… La maldita tacaña! Me di la media vuelta y al cruzar el marco de la puerta escuche su carcajada, escuche un espera, pero no detuve mi huida triunfal.
Mas tarde, despues de comer me pidieron llevar el pastel entre a la cocina me diriji a la alacena enorme donde teniamos os refrigeradores saque el paste y al cerrar la puerta de este, ahi estaba el doctor, te ayudo? pregunto… Ok
Le entregue el paste puso sus manos sobre las mia me ponia tan nerviosa ese hombre que quite mis manos rapidamente, me dijo…me encanto tu regalo sustuvo el pastel con una sola mano y antes de salir de la cocina me tomo de la cintura y me jalo hacia el mientras caminabamos a la salida, como los novios cuando van abrazados por la calle cadera con cadera y hombro a hombro
Dias despues me cito en su consultorio para cirstiones del «trabajo» pero como fui tan tonta con el que aunque estabamos solos y teniamos la ocasión ni el ni yo dabamos el siguiente paso,
Otro dia platicando por wsp me dijo que si queria algo en 5 minutos se iria y que queria pasaria por mi, puse una excusa ronta y ahi termine la conversación. Fui tan lenta y tonta y que todavia me pregunto ¿que huviera pasado?
Al ver que no podia con aquello deje de llevarle cafe o dejarle chocolates, en una posada del trabajo el llevo a su flamante esposa termine llorando en la lavanderia del asilo despues de meter de contrabando unas cervezas edtaba pagando con el doctor lo que hice con jose.
Mi relacion pmatonica se volvio rara ahora ya no hablaba con Roberto al contrario trataba de no toparmelo hasta que renuncie al trabajo inevitablemente siempre lo veia llegar o irse pasaba en su coche y me decia adios con un movimiento de mano.
A veces no entiendo como pude hacer tantas cosas en mi vida… Estaba en el coro de la iglesia obviamente con mariana, ya habíamos pertenecido a él por ahí de los 16 años ahora teníamos 22 unas verdaderas diablillas, sonsacábamos a todos los integrantes, organizábamos fiestas cada fin de semana, durante un tiempo volvimos a todos unos alcohólicos perdidos XD En uno de los ensayos en casa de Jorge el guitarrista, lo conocí… Ulisses. Era guapísimo aunque un poco rarito Usaba pantalones rotos, no salía de la misma fea chamarra de mezclilla, el cabello rizado llevaba siempre una coleta en el y un beanie, un arete en la oreja no pequeño… Era un pendiente enorme, Traía un labello… Pomada de esas que usan las chicas para suavizar e hidratar los labios nunca entendí porque usaba pupilentes color verde. Vanidoso y engreído. Iba y venia a Estados Unidos hablaba perfecto inglés y creo que eso lo hacía sentirse superior, como si fuera la gran cosa. Nunca tube un chico así en mi vida así que fui por el, la tarea fue fácil lo conseguí en tan solo 2 semanas, supe que tenia una novia, loca depresiva y con tendencias al suicidio más bien chantajista, supongo que mi seguridad es lo que llamo su atención nos veiamos en casa de edgar un amigo mutuo despues de que el dejaba de echar lio con la novia Duramos algunos meses, me entristeci cuando un día sin más me dijo que se iría a Estados Unidos y no sabía si volvería unos meses despues aparecio Manuel pero esa es otra historia… Después de varios años volvió de usa, yo ya me había casado, divorciado y tenía una nueva relación, aún así quedé con el en varias ocasiones… Descubri que no me perdí de nada no era lo que yo pensaba, se involucró con dos amigas que yo le presente y ahí se terminó todo. P.d. Será que se curó de su disfunción? ya que conmigo nunca pudo funcionar.
Fiestas patronales de Santa Anita… Estábamos varios amigos y yo disfrutando la música de banda en vivo, fumando, tomando, bailando y viendo dos o tres peleas de algunos borrachillos. San Agustín, San Sebastián, Tlajomulco y Santa María era normal ver ese tipo de espectáculos ya nadie se asustaba solo te alejabas de la trifulca y seguías la fiesta. En esas estábamos cuando alguien toco mi hombro para que volteara y al girarme, estaba el chico que había conocido hacia pocos días en San Sebastián, Alberto. Nos saludamos, me invitó a bailar y preguntó… ¿por qué no lo había llamado después de aquel día? A lo que yo rápidamente conteste…perdón e estado super ocupada, ni siquiera iba a venir hoy, ¡te juro una semana super complicada! Después de veinte minutos me dijo que iría a buscar a sus amigos para que vinieran a quedarse donde estábamos nosotros… Perfecto repuse. Le pedí a mi amiga Mónica que fuéramos al baño en lo que regresaba Alberto. De camino al baño… ¡Oh por Dios! uno más… Ahí estaba a un lado del quiosco un chico con el que había tenido un free en Tlajomulco unos meses atrás…Edgar. Le pedí a mi amiga nos fuéramos por otro lado antes de que me viera, pero ya era tarde, escuché un grito efusivo… ¡Valentina… Mi amor! ¿que haces aquí? yo volteé como si no supiera quien me hablaba y fingí sorpresa. ¡Hola baby que alegría verte! ¿Como estas? -Bien, espere a que llamaras y ninguna señal de ti. -perdón baby, estuve fuera unos meses con mis abuelos y en aquel pueblito te tienes que subir al cerro para que te de señal el celular. Me pregunto si podía ir a donde estaba con mis amigos para estar juntos y pues no me quedó de otra que decirle una mentirita mas… Edgar, sabes vengo con mi hermano y es super celoso no le gusta que ande con nadie cuando estoy con el y sus amigos, si quieres vengo a ratitos a verte espero me entiendas. Si claro que entiendo esta bien te estaré esperando cada que puedas me beso y nos fuimos a nuestro lugar. No tenía nada serio con esos chicos pero era complicado tenerlos en el mismo lugar. Para cerrar con broche de oro y como si mi mentira se hiciera realidad me encontré con mi hermano, el problema no era el, el rollo es que venía acompañado de Joaquín el dueño de mi corazón por el que dejaría a 100 hombres sin lugar a dudas. El y yo no eramos exclusivos pero era una situación rara. Joaquín le pidió a mi hermano se fueran creo que se percató de mi incomodidad, ahora solo tenia que lidiar con dos pero no sería tan fácil. Aprovechaba cualquier escusa para ir a ver a Alberto, pase una noche cansadisima bailando sin parar con uno y el otro, hasta que Joaquín me vio besándome con Edgar ahí se prendió la mecha… Se acercó a mí y me pidió hablar un segundo, nos apartamos del grupo y preguntó molesto… ¿cuántos somos Vale?
Los que sean… yo no tengo compromiso con ninguno de los tres, además yo te he visto con mil viejas Joaquín y nunca te la hago de pedo, Conteste molesta. A lo que el objeto: puede que me hayas visto con mil pero no en la misma noche vale… Me dejo sin palabras y solo pude contestar ¡chinga tu madre! Me di media vuelta para alejarme de él, apenas había dado unos pasos… Cuando Joaquín alcanzó a tomarme del brazo me dio un jalón y ahí enfrente de Alberto me beso. Me sentía tan bien entre sus brazos que me olvide de todo y me deje llevar, a quien engañaba estaba loca por el. Al abrir los ojos la escena se puso peor pues frente a mi y a espaldas de Joaquín estaba Alberto mirándome con ojos de ¡muérete maldita! No sabía que hacer… Así que me escabullí entre la gente y me aleje a toda prisa.
Lo conocí en el hospital donde ambos trabajábamos. No me pregunten cómo terminé de recepcionista, apenas si acabé la secundaria.
Mariana me había conseguido el trabajo moviendo sus influencias con el administrador de la clínica (la verdad se lo andaba dando), el licenciado Legna, señor de más de cincuenta; mi amiga apenas 17… no juzgo. Mariana siempre tuvo este raro gusto por los viejitos y hasta la fecha sigue así.
Conocí muchos doctores:
R., el médico general, atractivo y mi amor platónico.
A., el internista, pasado de kilos pero interesante y muy inteligente; me tiraba el rollo todo el tiempo y hasta me robó un beso el muy descarado.
D., el ginecólogo, que bromeaba diciendo que si no usaba mi vagina se me iba a echar a perder.
R. A., el pediatra que se quería hacer el chistoso y de eso nada, ¡era tan pesado!
Y Alonso… de él trata todo esto.
Era un hospital pequeño, así que teníamos que llamar a los especialistas para concertar citas con los pacientes. Ese día no encontramos al doctor que habitualmente venía a sacar los rayos X, así que optamos por llamar al suplente.
Aceptó la cita, llegaría en una hora. Cuando llegó, y sin pensarlo, solté un suspiro…
Mariana preguntó:
—Guapo el tipito, ¿no?
Mi respuesta fue:
—Nah, es solo que… ¡huele delicioso!
Reímos.
Los días siguientes el radiólogo de cabecera dejó de recibir llamadas de parte nuestra.
Ahora solo Alonso tenía consultas, XD.
Mariana lo empezó a tratar un poco más y él le dijo que yo le gustaba…
¿Y ahora qué hago?, pensé.
Siempre los doctores me parecieron tan cultos, estudiosos, tan por encima de todos… y agréguenle que yo tenía esta hipocondría que hacía que los viera como la solución a mis problemas.
Resulta que mi amiga lo invitó para el siguiente fin de semana a una fiestecita que haríamos en mi casa. Le pasó la dirección, obviamente yo jamás creí que aparecería.
A las 9:30 de la noche llegó. Yo moría de pena. Mi familia es algo loca y para acabarla de joder estaba mi primo Jorge, ese loco que hace que cualquiera muera de risa con sus ocurrencias.
Lo presenté con todos, mi madre le ofreció de cenar, nos sentamos a la mesa y mi primo inmediatamente preguntó si era mi novio y para rematar dijo:
—Hasta que te conozco uno con huaraches…
Con risa nerviosa le contesté:
—Es mi compañero de trabajo.
Entonces le preguntó a qué se dedicaba. Alonso, muy amable, le contestó que era radiólogo.
Aquí venía la buena de la noche: el menso de Jorge le dijo:
—¡Qué buena onda, arreglas radios! XD Te llevaré uno que se descompuso.
Alonso moría de risa y toda mi familia igual.
El broche de oro lo dio Mariana. Se le subieron las copas e hizo lo que yo no me atreví: besó a Alonso sin decir agua va, y eso que andaba reviviendo sus viejos amoríos con mi hermano.
Todo estaba fuera de control esa noche, como si todos se hubieran puesto de acuerdo para avergonzarme. Le pedí a mi hermano que se llevara a Mariana al baño y le bajara la peda.
Ya era la 1 de la mañana y Alonso se despidió diciéndome:
—Tienes una familia muy peculiar.
Yo solo reí y asentí con la cabeza. Me pidió mi número de celular y prometió llamarme.
Más tarde me mandó un mensaje de texto diciendo que la había pasado muy bien, que tenía mucho que no reía tanto. Yo no sabía si eso era bueno o malo.
Unos días después me invitó a salir. Me llevó a Casa Bariachi, un bar lindo. Ahí empezó el romance. Era un nuevo mundo para mí, me sentía Cenicienta: mi familia clase baja, yo no estudiaba, desde pequeña empecé a trabajar en lo que podía, y que un chico de su estatus me invitara a salir era increíble.
Después entendí por qué. Su madre fue mamá soltera, de profesión costurera; él fue barman mientras estudiaba la carrera, un chico muy trabajador… muy trabajador, y de ahí nuestros problemas en los siguientes meses.
Quedábamos cierto día y me cancelaba de último minuto. Si bien me iba, nos veíamos un día a la semana. Salíamos a tomar algo y me llevaba a casa. Así tres meses, pero el acabose fue para mi fiesta de cumpleaños, a la que juró no faltaría.
Nueve de la noche y me marcó para decirme que demoraría un poco más.
10:30 y un mensaje… aún seguía en el hospital.
A las 12 ya no contestó mis llamadas ni mensajes. Estaba claro: no era importante para él.
No volví a contestar sus llamadas ni mensajes. Después me enteré de que el día de mi cumpleaños llevaba pastel y flores; él sí quería estar conmigo, pero el trabajo se interpuso… o por lo menos así se lo dijo a Mariana.
Total, le di otro chance. Habíamos quedado de ir el viernes a tomar algo a un bar cerca de casa… me canceló nuevamente. Prometió que al día siguiente lo haríamos.
En verdad me gustaba ese chico. Quería respetar sus tiempos, su horario, pero vamos… yo tenía 18, estaba en ese momento en que me quería comer el mundo, no para estar esperando a alguien al que no terminaba de entender.
Al día siguiente me llevó al bar, estuvimos bebiendo y conversando. Pasaba el tiempo y yo estaba más que clara: él no era la persona correcta para mí.
Así que estuve coqueteando con el mesero toda la noche… Alonso obviamente se dio cuenta.
De regreso a casa lo soltó:
—Yo no soy tonto, Valentina, sé lo que estabas haciendo. Francamente no me gustó.
No dije nada. Sabía que se había terminado.
A la semana supe que estaba en un lugar que no me correspondía, así que renuncié al hospital y regresé a mi pobre vida, sin pretensiones…
El hombre más importante de mi vida y, tal vez, el que más estragos causó en mí.
Pocos momentos buenos vienen a mi mente, ya que él siempre fue un fantasma en casa y solo hacía acto de presencia cuando alguno de mis hermanos hacía algo mal.
Ahí sí que aparecía: más que fantasma, un ogro. Repartía golpes y gritos al que osara atravesarse en su camino.
Hace algunas semanas, en una de esas reuniones con mis hermanos, platicaban de las golpizas que papá le propinaba a mi madre, y yo miraba horrorizada e incrédula. ¿Cómo era posible que todos ellos recordaran esas cosas menos yo?
Me comentaban que no fue una, fueron incontables veces, sobre todo cuando papá se embriagaba.
Caí en cuenta de que recuerdo muchas cosas de mi infancia, pero he reprimido esos episodios tristes y caóticos.
Cada que alguien empieza a hablar de mi padre, mi mente divaga tratando de hacer memoria, pero siempre termino en este lugar…
Tenía 7 años. Por alguna razón que no alcanzo a entender, papá me llevó a San Marcos, su pueblo natal. Íbamos en camión y teníamos que tomar uno más.
Esperando a que llegara nuestro segundo transporte, papá se encontró a un viejo amigo del trabajo. El señor llevaba una charamusca, la cual me obsequió, según él, por ser tan linda niña. ¡Yo me emocioné mucho!
No sabía qué era, pero moría por abrirla y descubrir qué era eso tan raro pero con olor tan rico, aunque esperé a que papá me diera permiso.
Mi padre y el señor seguían platicando hasta que llegó nuestro camión.
Se despidieron con un fuerte apretón de manos y papá agradeció el regalo. Subimos al camión; después de caminar por el pasillo, encontramos un solo asiento, así que papá me colocó en sus piernas.
Le pregunté:
—¿Qué era el regalo que me habían dado?
Él me explicó que era una charamusca o momia de azúcar, originaria de Guanajuato, pero que las vendían incluso en varias partes de Jalisco. Cuando dijo “azúcar”, dejé de escuchar el resto y solamente podía pensar en abrirla para acabar con ella antes de llegar a casa de mis abuelos y tener que compartirla con los primos.
Le pedí que la destapara y así lo hizo.
Una hora pasé comiendo el caramelo y papá me veía con ternura y reía de pronto al ver mi desesperación por acabarme la dichosa momia.
Las lágrimas ruedan al recordar ese momento.
Regresaría a ese camión una y mil veces cuando las vicisitudes de la vida me tiran al piso y no me dejan levantar.
Atesoro ese instante como el más importante: la única vez que me miró de esa forma, sentir que me amaba, sentirme realmente protegida y sin los miedos que ahora rigen mi vida.
Padre: entiendo que tú tampoco tuviste lo que querías. Recuerdo al abuelo y eres su vivo retrato. Por eso no reprocho, solo diré que, a pesar de todo…
Obsesionarse con algún chico es terrible, eso me paso con Aure lo conocí después del beso con Eduardo, Me gustaba ese chico aunque su perfume con olor a pepinillos me provocaba algo raro. Intente de todo, pero a él le gustaba una amiga mía… Eve, y como en agua para chocolate terminó andando con Ely la hermana de Eve, todo mundo sabía eso, hasta Ely solo que se hacía la tontilla, duraron poco más de un mes y se dio la ruptura, entonces pensé que era mi momento de brillar. Pero nada, definitivamente no era su tipo, así que me di por vencida después de muchas lágrimas al no entender porque no se fijaba en mi. Paso el tiempo y como todo va cambiando, yo me aleje de esos amigos, pasaron 3 largos años y un día después de una pesada jornada de trabajo, a unas cuadras de mi casa me lo tope, nos miramos de lejos y pensé: este hombre entre más pasa el tiempo se pone mejor, se veía tan varonil no había cambiado mucho pero ahora se veía aún más guapo ante mis ojos. para mí sorpresa se detuvo frente a mi a saludar, me pregunto si podía acompañarme a mi casa. Fue raro pero dije que si, Camino a casa me platico de su vida, de que había hecho en esos años transcurridos y el muy idiota preguntó si aun me gustaba en tonito de burla, Yo nerviosa y con sarcasmo en mi voz… ¿Apoco era tan obvio? Reímos… Una hora de charla más tarde nos despedimos, me pregunto si podía regresar mañana le conteste con un ¡Claro! muy efusivo,más tarde en mi cama pensaba que podía pasar barajeaba las posibilidades analizaba las palabras y gestos sabía que algo surgiría las mariposas en mi estómago no dejaban de alborotarse, me quedé dormida ya muy entrada la madrugada Al día siguiente ahí estaba presente, a la misma hora del día anterior y por toda una semana completa hasta que se declaró ¡seria mi primer novio formal! Chanse ya con los privilegios que da el titulo de novia podría disuadirlo de cambiar de perfume, juro que no podría tolerar mas ese maldito olor escandaloso y corriente, Dije que si, entonces me beso. No pude pegar el ojo ese día y no de amor, pensaba en su olor, en el beso y reía a carcajadas pensando en todas las noches que llore abrazada a mi almohada… Preguntándole a Dios ¿que me hacia falta para que el me quisiera?
Y entendí que aveces idealizas tanto a los chicos que cuando los consigues pierden el encanto es el juego del amor y pasaría en mi vida varias veces más, era una chica caprichosa y mimada que no soportaba no tener lo que deseaba luego el mismo Aure me lo confirmaría Desperté media hora tarde para irme a trabajar, era 14 de febrero el tráfico era horrible camino al trabajo pensaba en si sería bueno regalarle algo pero francamente no me nacía, además con un día de novios no valía la pena gastar mi dinero… Aunque debería comprarle un perfume nuevo, XD. El día pasó como todos llegué a casa bastante tarde, el ya estaba esperándome con un ramo de flores y unos chocolates, ash yo no había comprado nada, sorprendida aunque mas bien apenada, le di las gracias y me disculpe por no haberle comprado nada, me dijo que no había problema y me beso. No se si fue el cansancio el perfume o el beso pero el vómito verbal salió… Esto no es buena idea. ¡Quiero terminar! No me gusta tu olor, no me gustan tus besos y después de estos días ya ni siquiera me gustas tú Me miraste con ojos de incredulidad, Y ahí venían los reproches, yo me prepare para esquivar las balas… -Valentina ¿no se te hace que debiste decirlo antes y no hacerme gastar en todo esto? -Yo no te lo pedí, además quien regala todo esto cuando llevas un solo día de novios, ¡no inventes ! Yo no esperaba nada. -duraste mil años detrás de mi y le decías a todo mundo que me amabas replicó don pepinos -pues me equivoque dije yo en tono mamon, ¿todo mundo se equivoca no? -bueno espero que esto te sirva de lección y aprendas a no tomar tan a la ligera el amor, Chao. Se fue molesto de hecho hasta lo vi hacer berrinche en la esquina pegando sus zapatos fuertemente contra el piso. Yo, entre a a la casa, subí a mi cuarto y mientras comía los chocolates de mi ahora ex-novio, pedí perdón a Dios y le prometí no volver a obsesionarme jamás. ¡Nunca lo cumplí! Ahora el está casado con Eve y tienen como 5 hijos los veo felices…pero con el alma deseo que ya haya cambiado de perfume.
En esta no escribiré de un hombre, más bien es una anécdota curiosa…
Aquel dia nos informaron que murió el papá de Pedro mi ex-free, Mariana y yo decidimos acudir al funeral. Recuerdo que en aquel momento andábamos quedando con dos chicos, Mariana con Edgar y yo Salvador, a las siete de la noche pasaron a recogernos en el coche de uno de ellos, Desde la mañana que nos avisaron del deceso me pasaba algo extraño, sentía el aire pesado, la verdad es que yo no conocía al difunto si acaso llegue a verlo escasas dos veces mientras duró mi relación con pedro, así que eso no era, no tenía explicación para la incomodidad que sentía, no comenté nada de esto para no predisponer a los a mis acompañantes, Llegamos al lugar donde velaban al padre de mi ex-lo que sea, dimos el pésame, rezamos, tomamos café, Al cabo de varias horas les pedí irnos ya que me sentía cada vez más angustiada, en el camino decidí contarles lo que me estaba sucediendo, ellos desde luego propusieron ir a comprar cervezas para relajarnos y tratar de terminar la velada de la mejor manera. Después de comprar alcohol nos dirigimos al mirador de la colonia, Estuvimos ahí viendo las luces de la ciudad y conversando. El alcohol hacia su efecto y aprovechando el momento mi ligue propuso entrar al coche y dar rienda suelta a la imaginación, obviamente sería incómodo estar los cuatro en el auto así que Salvador pidió privacidad, Mariana y Edgar se alejaron, sus siluetas se perdieron en la oscuridad de la noche mientras nosotros empezábamos con los arrumacos, Después de 15 minutos… Una mano llena de sangre tocó la ventana del coche, Estábamos ahí sin saber que hacer, no veíamos con claridad el rostro de aquella persona, hasta que gritaron: ¡Valentina abre la puerta! … Reconocí la voz… Era Mariana, Abrimos, rápidamente se montaron en el coche, Nos dirigimos a mi casa. Cuando estábamos por llegar, Pregunte: ¿Que había pasado? Ella estaba en shock no decía nada, estaba ahí en el asiento del auto con las manos y la ropa llena de sangre, Ella le preguntó a Edgar si lo había lastimado tal vez con él ziper o las uñas el le decía que no, el le preguntó si era virgen, ella dijo que no, aunque si que dudo por un instante xD ¿Ya nos van a contar que paso? Pregunté. Según Mariana… Estaban en pleno faje, super emocionados, solo recuerda haber sentido muy mojada la mano y haber pensado… ¡Mira como lo tengo de excitado que buena soy! Pero si apenas habían empezado, algo no cuadraba, pensó que talvez el chico era precoz, acercó por curiosidad la mano hacia la luz de una lámpara de la calle y vio su mano con sangre volteo y su falda estaba igual, así que salió corriendo asustada. Hasta hoy ni ella, ni yo, encontramos alguna explicación a lo que sucedió aquella noche.
Si alguien me pidiera escoger al más sexy de mis chicos Te elegiría a ti… Nos conocimos un sábado en la disco, Aún recuerdo la ropa que llevaba puesta ese día…una falda circular corta y una cazadora rallada beige con café que se ceñia a la cintura con una cintilla, huaraches de correas con tacón medio alto, que me había comprado mi hermana Laura como pago por ayudarle cuando nació su primer bebé que casualmente se llamaría igual que tú, Estaría en su casa todo un mes así que contacte a mi amiga de la infancia patricia para no aburrirme cuando mi cuñado llegaba temprano del trabajo los fines de semana, aparte quería darles privacidad. Un sábado de esos Paty me invitó a una tardeada, pedí permiso a mi hermana, ella dijo que si paty paso por mi una hora más tarde y nos dirigimos a la plaza del pueblo, llegamos a la disco llamada el centenario, en cuanto entramos Paty saludo a varios chicos entre ellos tu, esplendoroso con unos jeans azul oscuro y una camisa blanca pero no era cualquier blanco, este era reluciente, hacia que tu piel clara resaltara de tal forma que parecías precisamente eso, un ángel aún recuerdo tus pelo medio risado, !dios eras tan guapo! Le pregunté a paty tu nombre, Ángel, contesto
me dijo que te veía muy seguido y siempre con chicas diferentes, todo un don Juan. Estaba por cumplir 16 años y yo calcule que tu tenías unos 19 así que no creí que llamaría tu atención, te acercaste a patricia para conversar, nos presento y un poco más tarde, me invitaste a bailar, sin poder ocultar mi entusiasmo acepte, me llevaste al centro de la pista me tomaste de la cintura y nos dejábamos llevar al ritmo lento de cualquier canción. Preguntaste nuevamente mi nombre y de donde era?.
Vivo en Miramar y estoy de paso en casa de mi hermana conteste…
me contaste de tu vida, eras de una familia acaudalada, tu padre tenía tierras, no recuerdo si alguna vez me dijiste tú edad pero andabas por los 18 y no existía ninguna novia, bailamos toda la tarde, había química sin duda, cada vez más cerca, más pegados.
En una ida al baño con paty le confesé que no sabía besar apenas había dado mi primer beso meses atrás, suplique me diera consejos por si pasaba, me pregunto ¿como fue el anterior? le conteste… que mas o menos, sin saber en realidad de lo que estaba hablando. ella lo noto, me pidió que no usara la lengua, solo los labios, quedé igual de confundida, haber pon atencion y empezó a besar la muñeca de su brazo, y yo mirándola entre risa y asco, me sentí lista. ¡Ya entendí! Deja de hacerlo se ve súper raro.
Regresamos del baño, me acerque a ti, retome nuestra conversación y sin decir agua va, te acercaste y me robaste un beso de piquito, pensé adoptar la postura de la chica difícil y darte una bofetada, pero a quien engañaba, era lo que estaba deseando desde el primer momento que te vi. Habiendo explorado el terreno me pediste bailar nuevamente, Sabía lo que se venía y no me equivoque, estaba más que cantado, te acercaste de a poco y paso me besaste, debo decir que no recordé nada de lo que me había dicho Paty momentos antes, solo me dejé llevar, sin lengua, encuentro de labios como en las novelas de antes, nada baboso o exagerado al contrario lento y tierno ¡ese si que había sido bueno! , y no lo había pedido yo, como el primero con Eduardo. Ese día me quedaría a dormir en casa de paty, la verdad no la deje hacerlo, pase toda la noche hablando de ti. Nos veíamos cada semana en la plaza, en ese entonces no teníamos celulares así que nuestra forma de contactarnos era juntarnos en la plaza del pueblo y dar las tradicionales vueltas, y aquí tengo que hacer una pausa explicó… para los que no saben de que va.
los chicos en una dirección al rededor de él kiosko y las mujeres en dirección contraria, en grupitos de 2 tres y hasta cuatro, si le gustabas a un chico, empezaba la diversión, las miraditas, la bulla de las amigas, hasta te cambiaban el lugar para mayor cercanía con el prospecto, aveces no pasaba de eso, pero si había suerte y el chico era osado te pedía una vuelta, entonces giraban juntos y cuando terminaba te pedían una más o simplemente volvías con tus amigas, así surgieron miles de romances e historias de amor y uno que otro corazón roto, como el mío, cuando un día sin más te acercaste a mí y a mis amigas y le pediste una vuelta a una de ellas se me partió el corazón salí corriendo a buscar a mi hermano que se encontraba en Marios pizza donde más que vender pizza parecia cantina😂a su lado estaba Joaquín me preguntó porque lloraba le platiqué mis penas y tomándome entre sus brazos susurro…ese pendejo no vale la pena vente vamos a dar una vuelta para que vea que no estás sola y así lo hicimos después de algunas vueltas regresé a lado de Paty la cual me informó que Angel había acompañado a Laura a su casa.
y ahí terminó la historia un ángel que se convirtió en demonio, guapísimo pero demonio a fin de cuentas
Mariana y yo éramos algo así como groupies de una banda, de la cual formaban parte algunos amigos; por ende, la mayor parte del tiempo las tocadas eran gratis para nosotras, viajábamos en el camión de la agrupación y las fiestas empezaban desde que poníamos un pie dentro de él.
Recuerdo el día que don Gabriel (el representante) compró el dichoso camioncito, todos estábamos emocionados por el logro. Los chicos se esforzaron tanto, no cobraron ni un centavo a lo largo de un año y pasaron por alto algunos rumores de desvíos de fondos que terminaban en la cartera del mánager. Por esa época, casualmente el señor ganó un auto en una rifa. ¡Ja! ¿Casualidad? Yo creo que no.
Pero ya… ¡focus!
Bueno, existía este chico, Pedro, clarinetista de la banda. No era mi tipo, pero… en esos días mis expectativas estaban un poco bajas y francamente en una banda sinaloense no es que pululen los chicos guapos, más bien ibas descartando del más feo al que menos, y el que menos resultó ser Pedro.
Nunca me han gustado los chicos morenos y no es cuestión de racismo, ya que yo soy algo quemadita, pensaba más bien en que nuestros hijos corrían el riesgo de salir más que morenos, morados XD. Era lo que había, así que aprendería a adaptarme, ya que para mí era crucial tener un chico en cada lugar al que iba, algo así como los marineros… un amor en cada puerto.
Él tenía novia, nunca me importó ser la segunda; en vez de conflictuarme el asunto, me generaba adrenalina, y más cuando la noviecita y yo llegábamos a coincidir. Me gustaba estar con él de vez en cuando, no le exigía tiempo, una relación súper abierta.
Un día, y como suele suceder cuando juegas con fuego… la chica se enteró de lo nuestro. Decidió terminar y claro, yo me encargué de consolarlo. Seguimos con el romance y poco a poco se fue metiendo en mi mente y corazón hasta que caí en cuenta que, a pesar de no ser el mejor prospecto, me había enamorado.
Pensé que él sentía lo mismo por mí, no había señales de que no fuera así. Llegó el mes de enero y, como cada año, yo me ausentaba de la colonia para irme nueve días completos a San Sebastián para las fiestas del pueblo. Y si me animaba, las enlazaba con las de Santa Anita y entonces se convertían en dieciocho, esa vez me animé.
Cuando regresé a tomar mi rol de groupie en la banda, me encontré con la novedad de que Pedro estaba especialmente cautivado por una chica que yo conocía muy bien: Verónica, vecina de Mariana. Cuando pregunté cómo había pasado, hice el berrinche de mi vida y casi terminé matando a mi mejor amiga… ella los presentó.
¿Cómo competir con una niña así? Era tan pura y casta, tan de su casa, estudiosa, todo un estuche de monerías. No me confundas, no es que yo fuera mala mujer, pero bebía, fumaba, me reventaba y mi madre siempre me dio la confianza de salir, conocía a la mayoría de mis amigos y platicaba con todos. Mi madre era la más popular entre los padres, mis cuates siempre decían que morirían por tener una mamá como la mía.
Total, decidí dejarlo pasar, no iba a pelear una lucha que sabía estaba perdida. Él, como era de esperarse, empezó a alejarse de mí y yo veía con tristeza cómo se acercaba más a ella. Pasaba por ahí y los veía afuera de la casa de la chica, pensaba en que en algún momento se le pasaría y regresaría a mis brazos, pero al contrario…
Un día me llegó el chisme de que el siguiente sábado él le pediría ser formalmente su novia, se me vino el mundo encima. Después de la zarandeada que me había dado la noticia me decidí (tal vez un poco tarde) a luchar por él, no iba a dejar que se fuera sin haber hecho nada para obtener su amor. Demostraría que también era digna, que podía hacer lo que cualquier niña de su casa puede.
Así que, enfundada en un delantal blanco y con la ayuda de Mariana, me puse a hornearle un pastel XD. No era cualquier pastel, era en forma de corazón. Además, mi madre siempre decía que al hombre se le conquista por la boca y yo tenía que intentarlo…
Aparte del lindo pastel, le hice una revista con mi puño y letra imitando una revista que leía mucho en esos tiempos… “Tú”. Creo que por eso era tan boba, fue como una escena de expectativa vs. realidad, las risas no faltaron, y más cuando inflas un globo con la boca y esperas que flote como si mágicamente tu aliento se convirtiera en helio. Recuerdo mi cara de pendeja diciéndole a Mariana: ¿por qué no flota el pinche globo?
Llamamos a Pedro para que viniera a recibir su regalo, llegó en media hora, emocionado, risueño, pero también intrigado. Preguntó a qué se debía aquel acto de amor, y más cuando yo era tan “cubito de hielo”, como suele llamarme mi hermano Manuel.
Ese era el momento de mi speech:
Pedro, la razón de todo esto es que… me enamoré de ti, no sé cómo ni cuándo, ¡pero pasó! Y estoy aquí esperando que me elijas a mí y no a Vero. He estado contigo hace bastante tiempo, hemos vivido hermosos momentos juntos y cuando supe que salías con ella no cuestioné ni pregunté, al contrario, te he dado tu espacio y esperaba que te dieras cuenta de que soy la mujer para ti. Hoy decido no esperar más: elígeme y prometo ser buena para ti, la mejor novia, la mejor amiga y la mejor compañera. No te vas a arrepentir, te lo aseguro, porque yo te amo.
Me tomó en sus brazos y me dio un largo beso. Y mientras nos besábamos, mi niña interna daba brincos emocionada y festejando nuestra victoria sin saber aún lo que se venía.
Cuando paró, me miró a los ojos y me dijo… perdóname, Vale, y gracias por todo esto, no lo merezco, no te merezco, la elijo a ella…
Me puse a llorar en el cuarto de la mamá de Mariana y él ni siquiera estaba dispuesto a consolarme… solo se fue.
Durante las siguientes semanas temí terminar deshidratada de tanto llorar, pero poco a poco fue pasando. De amor nadie muere, ¿no?
Un mes después Mariana y yo fuimos al cine a ver la película Alguien tiene que ceder con Diane Keaton y Jack Nicholson. Mariana rió y rió con la escena donde Diane llora por todos los rincones y cada que recuerda a su amor. Yo no entendía… mi amiga, carcajeándose, solo pudo articular…