Hablar de ti hasta hace poco dolía y ¿como no? Fuiste mi esposo, mi compañero, la persona más importante de mi vida…un tormento que tardo en sanar casi 15 años.
Tenía 23.. en un fin de semana de esos donde no hubo salida y resignada a pasar la noche recluida en casa… Fui a la tienda a comprar algo para botanear junto con una cerveza para relajarme escuchando música, encontré en el lugar a Aldo un amigo al que no tenía mucho tiempo de conocer aun que eramos vecinos hace años, me invitó a su casa haría una mini reunión con algunos amigos, le faltaban mujeres me pidió llevar a alguna amiga, pensé en Pao, otra de mis vecinas.
Llegamos a casa de Aldo…nos presento con los pocos hombres que había, entre ellos tú, que tipo loco pensé,
Nombre: Manuel edad 21 añitos,
Un rockero en potencia o tal ves emo, botas a la altura de la pantorrilla con el pantalón metido en ellas como soldado,
Playera negra, mil artilugios colgados en tus manos y cuello, barba y cabello largos, una voz grave sensualona. Tes clara, ojos no tan grandes pero vaya que eran expresivos, cejas pobladas, labios besables, manos de señorito de esas que me gustan… Largas, sin ningún cayo, alto, delgado.
¡Me fascinaste! Le comenté a Paola que tenías que ser para mi, que le apostaba que al final de la noche por lo menos conseguiría un beso ja, no solo eso logre…te invite a bailar una canción romántica de banda obviamente no sabias bailar, pero yo insistí, necesitaba sentirte cerca antes de proseguir con el plan… Olías rico… tu voz grave cerca de mi oído me volaba la cabeza.
Traté de llevar el ritmo del baile pero no funcionaba, por fin terminó la canción para tu buena suerte, seguimos platicando entre todos y pasando la velada muy tranquilos, yo me perdía en tus ojos de vez en vez, Igualmente en tu boca.
Saliste a fumar,
Pensé que era el momento perfecto, fui detrás de ti, te pedí un cigarro, lo puse en mi boca y lo encendiste, platicamos algunas cosas, pensé era el momento indicado… así que sin pensarmeló mucho te pedí un beso, reíste nervioso y preguntaste… ¿siempre eres así de atrevida? conteste que si, además… Repuse… Un beso es como un vaso de agua nunca se le niega a nadie y soltamos unas risitas… Dijiste… Siendo así pues ni como negarse…te acercaste, nos miramos fijamente mientras nuestros labios hacían el inevitable recorrido.
¡Fue perfecto!
Había química
Te ame desde ese primer beso, yo no creía en los amores para toda la vida pero algo cambió en ese instante.
Serias mi tormento y el único hombre que me había echo sentir totalmente feliz y plena.
