En algún lugar del planeta o en muchos, debe haber una chica con un pene en la mano.
En mi caso fue a los 22 años, un poco tardado, lo se.
El dueño del pene se llamaba Joaquín ¡niño malo!
Había tenido esta relación amigovica con el desde los 17,
Fueron 5 años de idas y vueltas de querernos a odiarnos e inclusive consolarnos cuando alguna relación nos salía mal, para mí el siempre fue especial.
Tuvimos muchas noches increíbles y divertidas donde pudo pasar de todo, fiestas locas con amigos donde el alcohol duraba hasta la madrugada.
Éramos buenos amigos y la pasábamos genial entre besos caricias que siempre morían en segunda base.
Lleve a unas amigas a conocer las fiestas del pueblo donde alguna vez viví al que por cierto regresaba muy seguido y donde vivían muchos de los chicos de mis historias entre ellos Gilberto y Joaquín
Fue una noche larga, a eso de las 4 de la mañana ya no había nada más que hacer, la banda había terminado de tocar ya solo quedaban algunos recoge botes y uno que otro borracho entre ellos nosotros, decidimos ir a buscar algún lugar de esos clandestinos donde venden alcohol toda la noche y por suerte lo encontramos, solo quedaba conseguir un buen sitio para seguir la fiesta,
después de mucho pensar y agotar todas las opciones nos fuimos acampar a un terreno enorme abandonado a las orillas del pueblo,
había pasto y árboles y una gran luna que alumbraba el paisaje,
Luego de un tiempo de estar bebiendo Joaquín me llevo hasta un árbol apartado, empezamos a besarnos apasionadamente, poco a poco la escena subio de tono, paso sus manos por todo mi cuerpo, pensé: otro faje, como los de siempre así que no lo detuve, con agilidad quito mi blusa oh oh algo diferente, desabrocho mi sostén oh oh! nuevamente…
en este punto empezaba a asustarme
Besando mi cuello, llegó a mis senos,
Entonces paso el desastre, desabrocho su cinturón, yo no sabia que iba a pasar, estaba atónita, pero no dejaba de besarlo, era adictivo.
De pronto una de sus manos tomó la mía y la dirigió a su entrepierna o Dios que impactó!
ya había visto algunas pelis porno pero tener un pene tan cerca, era increíble, me quedé pasmada con esa cosa entre mis manos y sin saber que hacer solo pensaba en lo grande que se sentía eso y que no era el momento de perder mi honra jajaja así que lo solté y le dije que no estaba lista para lo que pudiera pasar si seguíamos en ese tono,
El lo entendió me tomó de la mano y regresamos con los demás chicos que ya tenían encendida una fogata,bailamos, cantamos, reímos hasta que amaneció, suelo pensar que soy muy afortunada siempre me relacione con chicos que respetaron mis decisiones,
Aunque algunas veces me pregunto ¿cómo hubiera sido perder la virginidad con el ese día?

